Etología/Reproduccion

Rol del padrillo

Captura de pantalla 2017-04-25 a las 9.04.01 a.m.El rol principal del padrillo en una manada es el de cuidar  y mantener la integridad del grupo así como protegerlo de depredadores y de otros padrillos que puedan querer “robar” las yeguas o aparearse con ellas.  En el caso de encontrarse con un potencial depredador el padrillo reúne a la manada y la guía o arrea a un lugar mas seguro. La posición utilizada para arrrear es acercando el hocico al suelo y llevando las orejas hacia atrás.

Captura de pantalla 2017-04-25 a las 9.35.26 a.m.

Existen algunos casos en los que los padrillos crean alianzas con algún otro miembro de su manada inicial. Los grupos de dos padrillos tienen un 20% más de probabilidades de tener éxito en su tarea, tanto de defender su manada como de mantenerla unida. Al haber en una manada más de un padrillo, el jefe de la manada realiza el sesenta por ciento de los servicios, los demás machos realizan un treinta por ciento y el diez por ciento lo realizan machos solitarios en los descuidos del macho líder.

Los equinos no tienen hábitat exclusivo, lo comparten y, a veces, lo disputan con otras manadas, lo que genera peleas entre padrillos de diferentes grupos. Existe en estas situaciones una actitud muy características: el macho se ubica delante de sus yeguas y balancea el cuello como forma de amenaza a su rival. Si el contrincante no se retira, el paso siguiente es la actitud de intentar a morder a su rival, y si con esto tampoco se retira, generalmente, se muerden y se patean. Los sitios más comunes en que se lesionan son: el cuello, la parrilla costal, y la zona genital. Difícilmente se maten en una pelea

El padrillo reconoce a sus yeguas por el olor de la orina y la materia fecal y posee la actitud instintiva de orinar y defecar sobre las sustancias excretadas de sus yeguas para que otros padrillos no las puedan localizar por el sentido del olfato.

El cortejo

Captura de pantalla 2017-04-25 a las 9.31.17 a.m.

El macho equino es uno de los que más corteja a la hembra antes de la cópula. El padrillo mira a la hembra en celo, para las orejas y clava la vista en su objetivo, luego trata de mostrar el mayor volumen corporal posible doblando su cuello, abre sus ojos lo más que puede, dilata los ollares, expone con desplazamiento elegante su físico delante de la hembra y, recién entonces, se acerca de frente a la yegua, olfatea sus ollares, continúa por las orejas, el cuello, las axilas, el bajo vientre, luego lame los miembros posteriores y recién después de esto se dirige a la zona genital en que, al captar el olor de las hormonas femeninas, el padrillo estira el cuello y levanta el labio superior mostrando sus dientes (reflejo de Flehmen). A continuación, golpea a la yegua con el pecho para cambiarla de posición y, recién ahí, se realiza la monta y la copulación.
Al haber en una manada más de un padrillo, el jefe de la manada realiza el sesenta por ciento de los servicios, los demás machos realizan un treinta por ciento y el diez por ciento lo realizan machos solitarios en los descuidos del macho líder.

A pesar de que contar con un padrillo en una manada tiene muchos beneficios, las yeguas pierden algunas de sus libertades. En las mandas donde hay exclusivamente yeguas se encuentran lazos de amistad mas fuerte, y generan estructuras jerárquicas mas fuertes.


Fuentes:
Guía Completa del Caballo de Jane Holderness – Roddam (Editorial La Isla).
Equine Behavior: A Guide for Veterinarians and Equine Scientists – Paul McGreevy

Deja un comentario, siempre son bienvenidos

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s