Etología

Tomarse un tiempo para montar

IMG_8836Muchas veces nos pasa de tener poco tiempo para montar o estar algo apurados por lo que ensillamos el caballo lo mas rápido posible y salimos. Esto algunas veces está bien, pero tomarnos un tiempo para cepillar al caballo, para fortalecer el vínculo antes de montar es muy importante. Aunque muchas veces no le demos importancia, influye directamente en como va a responder el caballo durante el trabajo y ante nosotros como sus compañeros.

Muchas mañas y malas costumbres de nuestro caballo, pueden solucionarse dedicandole tiempo y atención para resolverlas. Dejo un artículo de Cynthia Mc Farland, basado en el curso de Parelli Horsmanship.

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Cuando no tienes tiempo para jugar pie a tierra

Nadie necesita recordar a un amante del caballo que el tiempo para la monta es algo
precioso. Con nuestras apretadas agendas, cada minuto montado es poco menos que sagrado.

Con esto en mente, muchos propietarios de caballos, consideran el juego pie a tierra con
su caballo innecesario si el caballo ya está entrenado. Sin embargo las actividades pie a

tierra añaden una valiosa dimensión a la relación entre caballo y persona, y de hecho
mejora tu Horsemanship. Además de mantenerte a salvo.

Lee tu caballo
En los Ocho Principios de Parelli Natural Horsemanship, el Principio Nº2 es “No des
nada por hecho.”
“Simplemente porque ayer tuviste una monta estupenda, no significa que irá igual de
bien hoy,” dice Pat Parelli. “Los caballos son seres vivos y reaccionan a los cambios de
su entorno. Tu caballo puede estar hoy más espantadizo porque hace viento, o porque
no quiere abandonar a su compañero, o porque no le gustó lo que hicisteis ayer. Cosas
como éstas afectarán su actitud hacia ti pareciendo estar menos de acuerdo o más
distraído, e incluso notablemente asustadizo. Tomarnos unos pocos minutos para
verificar en que lado del corral se ha levantado hoy nuestro caballo es un hábito
importante.”

Esto te enseña a leer tu caballo, apreciar y ajustar el más mínimo detalle en vez de
esperar hasta que se convierta en un gigantesco problema. Además mejora la relación
con tu caballo porque comienza a ver que te importa que esté tranquilo, conectado y
respondiendo antes de pasar una pierna sobre su dorso y montar y hacer lo que tú quieras.

“Los caballos son como un avión,” anota Linda Parelli, la esposa de Pat y su compañera
de enseñanza. “Para asegurarte un vuelo seguro necesitas realizar verificaciones en tierra
para asegurarte de que todo puede operar con seguridad antes de despegar.”

La mayoría de la gente no tiene ni idea de que su caballo está “desconectado” o no tiene
la voluntad de ser montado. Si lo supieran, podrían manejar estos aspectos pie a tierra
en vez de tratar de solucionar el problema montado.

Parelli enseña a sus alumnos a anteponer la relación con su caballo. Poniendo la
relación caballo/humano por delante del ejercicio, el objetivo es establecer un liderazgo
basado en la confianza, la comunicación y la cooperación. Existe una razón muy práctica
para ello.

“Si tu caballo no te acepta como líder, es más probable que esté peleón y asustado, o
tozudo y desobediente,” explica Linda. “Todo esto puede ajustarse pie a tierra donde
puedes leer la expresión y la intención de tu caballo, y él puede leer la tuya. Una vez se
relaja tu caballo y se torna más cooperativo, la monta será más agradable – y más
segura – para ambos.”

No deberías dar por hecho nada antes de subir a tu caballo, ni siquiera cuando sea otro
quien te lo diga. “Sube, no hay problema.” “Un caballo no es una máquina, es un ser
vivo, un animal que respira, piensa y tiene emociones”, señala Pat.

“Es un seguidor natural buscando un líder,” añade Linda. “Con el espíritu verdadero de
amar los caballos, nunca nos subiríamos a un caballo que no nos ha aceptado
previamente pie a tierra; simplemente no lo sentimos correcto.”

No lo llames “trabajo”
Todo lo que haces pie a tierra, incluyendo las verificaciones previas a la monta, no
deberían considerarse “trabajo” pie a tierra.
“No nos gusta la palabra ‘trabajo,’ y tampoco a los caballos,” dice Linda. “Jugamos con
los caballos para provocarles el interés de interactuar con nosotros y seguir nuestra
guía. Las verificaciones previas a la monta son como los chequeos previos a un vuelo,
de modo que éstos pueden ser tan cortos o largos como sea necesario para conectar
con tu caballo antes de subir arriba. Puede ir desde un par de minutos a una hora o más
con un caballo difícil o situación excepcional. El objetivo es que no te subas hasta que
vaya bien pie a tierra.”

Dos maneras más en las que juegan los Parellis con los caballos pie a tierra son a la
cuerda (On line) o en Libertad (Liberty). Este tipo de juego tiene un propósito diferente que
los chequeos pre-vuelo. Estas actividades son para enseñar a tu caballo a ser más tranquilo,
listo, valiente y más atlético,introduciéndole a obstáculos variados y pidiéndole series de
maniobras más avanzadas.Éstas varían desde el cambio de dirección, cambios de pie en el
aire, spins, paradas y maniobras reunidas como el passage, o el piaffe y la pirueta.

No es posible recomendar un tiempo especifico que debería dedicarse pie a tierra con
tu caballo. Depende totalmente de tu caballo. A más desafiante y “verde” tu caballo,
mayor debería ser la preparación. Si tu objetivo es hacer que tu caballo sea “montable”,
entonces querrás jugar con tu caballo hasta que esté tranquilo, confiando, motivado y
obediente.

Existen numerosas áreas en las que puedes incorporar una preparación pie a tierra en tu
rutina para favorecer la relación, sin pasar demasiado tiempo en ellas. Veamos algunas

de ellas:

Coger tu caballo

Si tu caballo no se aproxima hacia ti, esté en su cuadra, corral o pradera, no es una
buena señal.

“Mucha gente tiene caballos difíciles de coger y culpan de ello al caballo,” anota Pat. “Si
tu amigo humano se diera la vuelta o corriera alejándose de ti al aproximarte a él, dirías
que es difícil de coger, ¿o te preocuparías por la relación?”
Debido a que la relación caballo/humano está tan ampliamente malentendida, se culpa a
los caballos prácticamente por todo.

“El caballo al que le gustas de verdad, quiere estar contigo, confía en ti, quiere estar
contigo, te prestará atención y vendrá hasta ti como si dijera ‘¡escógeme a mí!’ “Eso es
una gran reflejo de ti y de cómo honras, enseñas y tratas a tu caballo,” dice Pat. “Tienes
que aprender a atraer a tu caballo en vez de atraparlo para cogerlo. Simplemente
trabajando en ello esto cambiará muchísimo, incluyendo la experiencia montada.”

El cepillado y el manejo
No deberías necesitar atar a tu caballo para cepillarlo y evitar su deseo de marcharse,
pero a menudo lo hacemos de forma metódica. La próxima vez que estés con tu caballo,
piensa en como puedes hacer de ese tiempo una experiencia placentera para él, en vez
de retirarle la suciedad y mejorar su aspecto.
Es cierto que hay días en los que dispones de mas tiempo que otros. Cuando tengas
minutos extra, haz un buen uso de ellos y mira las sesiones de cepillado como una
oportunidad para mejorar vuestra relación. El tiempo que pasas con tu caballo debería
hacerle sentir más tranquilo y aliviado.

Cada caballo tiene uno o dos puntos que adora que le rasquen. ¡Tómate el tiempo para
encontrarlos! Trabaja en cosas como enseñar a tu caballo a bajar su cabeza, levantar
sus cascos, elevar su cola y tocar sus orejas. Hecho de forma correcta, estas pequeñas
cosas desarrollarán tu liderazgo.

Equipándole
Muchos caballos odian que los ensillen porque sus experiencias han sido
desagradables, comenzando por la primera vez que los ensillaron. Cámbialo usando una
táctica diferente.

“Usa el método de la aproximación y el retroceso para incrementar la confianza,” dice
Pat. “Ensilla y desensilla tu caballo numerosas veces hasta que se relaje y sólo entonces
procede a cincharlo. O ensíllalo y espera hasta que se relaje antes de cincharlo. Si te
tomas el tiempo necesario durante el ensillado, tu caballo mejorará. Incluso que muerda
o cocee desaparecerá porque tu caballo se sentirá considerado en vez de forzado.”
“Cuando un caballo nos pellizca con los dientes cuando estamos ajustando la cincha, a
menudo le damos una zanahoria,” dice Linda. “¡Les deja alucinados! Pronto ese
sentimiento negativo que tienen respecto a la experiencia del ensillado se convierte en
uno placentero.”

Después de la monta

En vez de des-equipar tu caballo y dejarlo, no termines aquí cuando quitas la montura.
“Lleva tu caballo a revolcarse en la arena o a darse un baño en la charca, dale un
masaje o llévale a pastar,” sugiere Linda. “Estos momentos de enfriamiento son los
mejores para cercarte más a tu caballo.”
Busca siempre maneras de finalizar las sesiones con buena nota de forma que tu caballo
lo aprecie. Tomarte ese tiempo extra con él te reportará innumerables beneficios la
próxima vez que le montes.
El Programa Parelli te enseña que los caballos no son sólo para montar. Puedes jugar
con ellos, con una cuerda, sin cuerda, sin contacto o con contacto. Todas estas
actividades te encaminan a una relación muy completa y añaden una mayor diversidad y
diversión al tiempo que compartís juntos.

 

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Fuente: Cynthia Mc Farland, basado en el curso de Parelli Horsmanship.

 

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